Marie Antoinette: elegancia que se vive, no que se observa
- Grupo Seratta
- 10 ene
- 2 Min. de lectura
Marie Antoinette es un homenaje al arte de vivir despacio y con intención. Inspirado en la estética del Palacio de Versalles, el restaurante recrea una atmósfera donde el lujo no es exceso, sino detalle. Cada visita es una invitación a salir de la rutina y entrar en un espacio donde todo está pensado para disfrutarse con calma.

La cocina francesa es el corazón de la experiencia. Platos clásicos se preparan con técnica precisa y respeto por la tradición, pero con una mirada contemporánea que los hace cercanos. Carnes, salsas y acompañamientos cuentan historias de siglos de gastronomía refinada. Aquí, cada receta es una lección de equilibrio y sabor.
El espacio es parte fundamental del relato. Tonos suaves, elementos ornamentales y una iluminación cuidada crean el escenario perfecto para una cita, una celebración íntima o una tarde especial. Marie Antoinette no impone, seduce. Es un lugar donde cada rincón invita a quedarse un poco más.
La hora del té es uno de los rituales más emblemáticos del restaurante. Bebidas calientes, postres delicados y una atmósfera tranquila convierten lo cotidiano en un acto elegante. Es un momento para conversar, para pausar o simplemente para observar. Aquí, el té no es una bebida, es una experiencia.
La mixología acompaña este universo con creatividad y sutileza. Cocteles inspirados en flores, jardines y sabores clásicos franceses aportan frescura y carácter. Cada bebida está pensada para complementar la experiencia sin robar protagonismo. Es el equilibrio perfecto entre sofisticación y disfrute.
Marie Antoinette es más que un restaurante, es una sensación. Es el placer de los detalles, el gusto por lo bello y la certeza de que comer también puede ser un acto de celebración. Un lugar donde cada visita se convierte en un recuerdo digno de repetirse.




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